En el culo del mundo

Hoy os vengo a contar mi experiencia habiendo vivido los 22 años de mi vida en un país de pandereta, en el culo del mundo. Hoy, aprovecho mi cumpleaños para contaros cómo es el país que me ha visto nacer, crecer, formarme y con el que he acabado cansado, desmotivado y con ganas de no seguir haciendo nada por el.

Nací en 1993, casi 18 años después de la muerte del dictador fascista Francisco Franco, que dirigió durante unos 40 años esta nación que yo ahora defino como país de pandereta. No voy a contar mi vida, porque es más bien aburrida, pero sí quiero que conste el marco temporal en el que he vivido, para poder entender mi perspectiva. Dividiré esta crítica en varios apartados, en los que intentaré resumir los fallos que le veo a este país y qué debería cambiar, entre todos para que se convierta en un país serio.

Política

Francisco FrancoLa política, tal y como yo la veo, funciona de la siguiente manera: Franco dijo que el nuevo Rey sería Juan Carlos I, y a partir de ahí, sus hijos. Los políticos franquistas crearon un sistema pseudodemocrático para continuar con su poder, solo hay que ver cómo el actual partido del gobierno fue creado por un ministro de Franco, Manuel Fraga (sí, el Partido Popular fue creado por un ministro de Franco y a día de hoy sigue estando en el poder).

Pero no solo eso, en este país todavía tenemos calles y monumentos en honor al generalísimo o a sus amigos antidemócratas (hay que recordar que se sublevaron en contra de una república democrática). Las cunetas siguen llenas de cadáveres de fusilados por los predecesores del partido del gobierno, y se ponen muchas trabas a su esclarecimiento. Los partidos que apoyan la dictadura y las barbaries de esa gente son legales y el mostrar símbolos de la dictadura no está penado, mientras que el mostrar un símbolo a favor de otros grupos terroristas como ETA sí lo está.

Pero uno podría pensar que la oposición es la salvación. A día de hoy (y a la espera de las generales en las que llegan nuevos partidos) la oposición está formada principalmente por el PSOE, que dice ser el partido más antiguo de España y presume de ser socialista y republicano. Es el mismo partido que arropaba a los cabecillas de los GAL, grupo terrorista creado por Felipe Gonzalez para luchar contra ETA sin cumplir las leyes. El mismo partido que hace menos de un año, cuando había que elegir nuevo rey, decían ser republicanos pero votar a favor de la monarquía porque les caía bien el hijo del rey.

Y sobre los nuevos partidos, poco se puede decir: Podemos es un partido populista, que dice lo que quiere oír el pueblo, que cambia su discurso y sus promesas según se acercan las elecciones, y que tiene un fundador con “asuntos turbios” con el dinero, que tardó varias semanas en dar la cara. Ciudadanos, por su parte, es un partido muy de derechas, también populista, que ha salido como reacción inevitable al auge de Podemos. Son los que defienden dejar a personas desatendidas por la sanidad por no disponer de un papel, con el riesgo que eso supone para la salud de todos.

Los partidos pequeños, por su parte (IU y UPyD) tienen lo suyo. IU tiene un cabeza de lista con ideas claras, pero el partido está ya totalmente fundido. Han caído en la corrupción en Andalucía, tienen una mafia de poder en Madrid, y tienen muy muy poco apoyo, no son una alternativa real. UPyD es Ciudadanos, comandado por Rosa Díez, antigua militante del PSOE que decidió ser la número uno, aunque fuera en un partido pequeño. No se une con Ciudadanos porque ella quiere ser la cabeza de lista, y con Ciudadanos no podría, poco más se puede decir de ellos.

En un país civilizado uno diría de hacer un referendum para cambiar la constitución y que el pueblo decidiera algo más acorde con sus necesidades. Pero no, eso es ilegal, solo el Rey puede convocar uno, y no tiene por qué ser vinculante (es decir, que aunque el pueblo decidiera algo, se puede hacer lo contrario). Pero además, España se sigue rigiendo por la máxima franquista: España: ¡una grande y libre! Que ni es grande ni libre, pero una sí, porque si alguna región tiene el deseo de separarse, no puede, el estado es indivisible y da igual lo que opinen los ciudadanos, como se ha visto en Cataluña y Euskadi. En Cataluña, de hecho, se llegó a hacer un referendum (anticonstitucional, por supuesto) y el presidente podría acabar en la cárcel.

Y claro, esto se debe porque para muchos españoles, todo es terrorismo. Antes he llamado terroristas a los franquistas, no sin cierta crítica oculta: a mi me han llamado terrorista solo por haber nacido en Euskadi, porque aquí hubo un grupo terrorista que se rebeló contra Franco por sus abusos y tardó mucho en disolverse después de su muerte. De hecho, todavía queda algún terrorista por ahí. Pero lo que no se sabe es que aquí está muy mal visto. Es una pena, porque a mi, que he vivido las dos caras de la moneda, me resulta molesto que me comparen con un asesino, cuando siempre he defendido la paz. Pero claro, Euskadi es ETA. Y Cataluña, Y los partidos independentistas. Y Podemos, y Venezuela, y todo lo que no esté de acuerdo con uno mismo, es ETA.

Y claro, finalmente España no sería España sin corrupción. El partido del gobierno está imputado por corrupción. Sí, el partido como tal, es corrupto, nos han robado a todos, y les siguen votando. Los propios ciudadanos de este país dan pena. El principal partido de la oposición también está corrupto, han hecho chanchullos con contratos en Andalucía, y no respetan su democracia interna por presuntos casos de corrupción en Madrid. Es una risa, no se salva ni uno. Ni siquiera los nuevos están totalmente limpios, y eso que todavía no han llegado al poder. España es un país de pillos, un país de corruptos en el que hasta el fontanero de turno te cobra en negro.

Cultura y Educación

Se podría decir que la cultura es lo que nos hace únicos, la que nos enseña valores y nos entretiene. Por eso, el gobierno ha decidido que tenemos que pagar más por ella, para que solo los agraciados puedan disfrutar de ella. Se ponen trabas para traer películas y series de otros países, y servicios culturales en general (véase Netflix).

Somos ese país que considera la tortura de animales patrimonio cultural, bajo la premisa de que ellos no sienten como los humanos. Ese mismo país que inventó la siesta y en el que la mayoría de festividades se deben a un evento religioso, a pesar de ser un estado aconfesional. Somos la risa de Europa, solo superados por países como Grecia, y todo porque parece que no nos importa la seriedad.

Pero si en algo destaca España es en educación. En lo pésima que es. Desde pequeños, los chavales están condenados. El método de enseñanza está muy, muy poco especializado: hasta los 16 años todos los jóvenes recorren el mismo camino, sin opción a especializarse, y sobretodo, sin posibilidad de mostrar su talento. Una educación que se basa en tener a los estudiantes incluso más de 6h diarias en clase, para que luego pasen el resto del día y del fin de semana haciendo deberes repetitivos e inútiles en casa. No hay diferenciación de si un alumno hace todo bien a la primera (y por tanto la repetición es innecesaria y depresiva) o de si un alumno necesita un apoyo extra porque le haya costado aprender un concepto.

LibroEs una educación clasista, en la que los propios niños de escuelas privadas se llegan a reír de los de las escuelas públicas. Es una educación de risa, en la que muchos profesores no tienen vocación, y acaban haciendo Magisterio (la carrera para la enseñanza) solo porque “no les daba la nota para hacer lo que les gusta”, mientras muchos en esa carrera que les gusta habrán entrado sin vocación también, por no poder hacer otra con más nota.

Esto provoca que tengamos profesores desmotivados, haciendo un trabajo que no quieren, y en un sistema educativo penoso, porque, por si fuera poco todo lo anterior, tenemos un sistema educativo que adoctrina. Cada vez que un nuevo partido llega al poder, cambia la materia estudiada por los niños para adoctrinarlos. Ahora que tenemos al partido franquista en el gobierno, se potencia la religión y se retira el aprendizaje de cultura ciudadana.

Esto provoca que el sistema educativo vaya dando tumbos cada 4 años, y por ejemplo en mi caso, he pasado por 4 sistemas educativos (LOGSE, LOE, LOMCE y Bolonia) y puede que me toque vivir el nuevo “3+2”. Vamos, que estaremos preparados, pero no será gracias al sistema educativo, sino a pesar de el.

Uno podría pensar que esto mejora en la universidad, pero no. Hace unos años se presentaba Bolonia. Este plan de estudios equiparaba la gran mayoría de carreras que pasaban a ser de 4 años con un máster casi obligatorio de entre un año y año y medio después. Parecía algo bueno, 4 años para la formación elemental y un año de especialización. Además, traía un sistema de evaluación que los propios estudiantes llevaban tiempo esperando: la evaluación continua.

La evaluación continua hacía que los estudiantes podían ir estudiando durante el curso, ir superando exámenes y realizando trabajos y así no tener la necesidad de estudiarlo todo para los exámenes finales, con la dificultad que eso suponía. El examen final era ridículo, se estudiaba durante un mes, la asistencia a clase era casi opcional y si se aprobaba, ya estaba. En este nuevo modelo, los estudiantes tenían que ir demostrando que iban comprendiendo conceptos según avanzaba el curso.

Por su puesto, en nuestro país de pandereta esto se iba a implantar mal, y por eso protestaban los estudiantes, porque sabían lo que les venía. Y acertaron de pleno. Los planes maquiavélicos pasaban por que la evaluación continua no fuera la evaluación del estudiante, sino que sería solo un añadido al examen final. Es decir, La evaluación continua, dependiendo de la asignatura y el profesor, podría tener entre un 100% y un 0% de valor, y por experiencia, se suele situar entre el 30% y el 60%.

Esto significa, que aprobar la evaluación continua no te asegura el aprobado de la asignatura, y en la mayoría de ocasiones es solo un pequeño plus a la nota del examen final (si es que se ha trabajado muy, muy duro durante el curso). En el peor de los casos, la evaluación continua solo es la puerta para el examen final, se requiere aprobar la evaluación continua para tener derecho a hacer el examen, en el que uno se juega el 100% de la nota.

El problema de esto es que el estudiante se pasa todo el curso trabajando y estudiando un montón para aprobar la evaluación continua, y además tiene que seguir haciendo el mismo ritual de estudiar para el examen final. Esto, sin contar el aumento de las clases presenciales que además son obligatorias.

Esta situación provoca que un estudiante que “va a por el 5” haga los trabajos durante el curso, estudie un poco y con un poco de ayuda apruebe el examen final, lo cual no está mal. Pero aquel que quiere una muy buena nota o incluso una matrícula de honor, tiene que trabajar muchas horas semanales (a parte de las de clase) y luego hacer un estudio bestial para el examen final. No es raro estar todo el curso con una media de 50-70h de estudio semanales.

Pero por si esto fuera poco, te animan a que trabajes como becario, en la propia universidad. Algo que puede sonar genial: trabajar para aprender, en la universidad, no mucho (15-20h semanales) y encima cobrar por ello. El problema es cuando se suman esas 15-20h a las 70 que ya teníamos. Esto provoca que el estudiante viva únicamente para la universidad, y no haga otra cosa. Tener un sábado libre para pasar un rato con los amigos es casi misión imposible si uno quiere sacar buenas notas.

Claro, ante esta situación, uno no deja de pensar que “ese que saca un 5 va a tener el mismo título que yo, y encima tiene tiempo libre”. Esto desmotiva muchísimo, y quita las ganas de seguir estudiando. No hay nada por lo que esforzarse, no hay nada que te lleve adelante. No tenemos tiempo para realizar nuestros propios proyectos para diferenciarnos del resto.

Porque hay otro problema aquí, y es que todos estudiamos lo mismo, nos guste o no, no hay prácticamente asignaturas optativas. Además, estamos condenados a seguir ciertas asignaturas de Power Point en las que el profesor viene, te suelta la chapa y se va. Se les ve desganados dando clase, y encima las hacen aburridas. Personalmente siento que muchas de las asignaturas que he dado no tienen sentido alguno, que no me gustan y que no he elegido. No se ve la utilidad de los estudios.

Y fuera de ahí no es que falten ideas, yo mismo he tenido varias, he querido crear mi propio videojuego, en varias ocasiones, con varios equipos, pero no ha sido posible. Ahora ando intentando montar un proyecto muy chulo para mandar un globo a la estratosfera, pero nadie tiene tiempo, porque todos viven para la universidad.

Y en este último curso en el que estoy, en el que he podido comprobar gracias al Erasmus que en Europa tienen sistemas mucho mejores que el nuestro, he de acabar el grado con lo que se denomina el “Proyecto de Fin de Grado”. Que no es otra cosa que escribir un documento muy largo en el que importa más la cantidad que la calidad, en el que no se va en ningún momento al grano sobre un proyecto que no tiene ni que funcionar para aprobar.

Todo esto, mientras nos ponen dos asignaturas de risa (Ética cívica y profesional y Gestión de Proyectos Software) en las que en la primera, el objetivo es demostrar que sabes hacer argumentos para defender posturas que en muchas ocasiones ni compartes, y en la segunda te valoran escribir mucho sobre temas sin utilidad alguna.

Dejando de lado el hecho de lo curioso que es que me quieran enseñar ética a los 22 años de edad, el hacer trabajos inútiles al peso me parece absurdo. Y cuando digo inútiles es por cosas como que nos hacen definir lo que es un proyecto en al menos 5 páginas. No porque necesites 5 páginas, o porque el usar las palabras adecuadas cambie tu concepto sobre lo que es un proyecto, sino que has de escribir por escribir, sin motivación alguna.

Y todo ¿para qué? ¿A caso es el futuro tan prometedor si seguimos en la universidad? Tras todos estos años desmotivados, ¿por fin veremos la luz?

Futuro

EmigrandoNo, el futuro es negro; muy, muy negro. No os imagináis hasta qué punto. Con una tasa de paro juvenil de aproximadamente el 50%, significa que de los menores de 30 años que quieren trabajar, solo la mitad lo consiguen. Y eso teniendo en cuenta que los que trabajan lo hacen por salarios miserables que no dan para vivir. Miles de jóvenes abandonan el país cada año, aunque, según la secretaria general de Inmigración y Emigración, se van por “impulso aventurero“.

Hablando con compañeros de la universidad, no te plantean muy buenas opciones: Seguir de becario en la universidad, cobrando 900€ brutos mensuales si eres de los mejores de tu promoción (siendo ingeniero, sí, con lo que nos ha costado la carrera), o trabajar para una empresa 50h semanales o incluso más (funciona por objetivos, y hay que cumplirlos) y cobrando incluso menos. Luego siempre queda la opción de trabajar haciendo Power Points para alguna empresa consultora que no sirven para nada más allá de vender humo, y para lo que no se requiere ningún talento. Es decir, que todo lo que hemos estudiado no tiene utilidad.

Antes de emigrar, con tantas ideas, surge la opción de montar un pequeño negocio por tu cuenta, pero claro, los negocios al principio requieren de una inversión de la que no disponemos (nos lo hemos fundido todo en la carrera) y nadie invierte en ti, no tienes experiencia. Ni siquiera las ayudas del estado son útiles, no hay manera de montar una empresa.

Pero aquellos que consiguen montarla, se ven ante una situación increíble. Como veíamos hace poco, un autónomo que consigue unos ingresos de 2.000€, solo llega a ver 938,25€. Y si esto para una marca que ingresa 1M€ no es un problema, (se siguen repartiendo casi medio millón), para alguien que gana lo justo para vivir, sí lo es. Es decir, todo el sistema está montado para que las grandes empresas se hagan cada vez más grandes y no entren competidores, a pesar de que eso provoque grandes retrasos en progreso y competitividad.

Conclusión

¿Qué nos queda, entonces? ¿Qué podemos hacer? No tengo ni idea, no tengo planes ni motivación de futuro. Este próximo junio acabo mi carrera, si todo va bien. Tendré un buen proyecto de fin de grado, una buena nota, y además tengo la suerte de haber podido pagar una barbaridad extra por unas asignaturas muy útiles de un programa honorífico de mi universidad para tener un título con honores, gracias también a mi buen expediente académico.

DineroEl año que viene, probablemente haré el máster casi obligatorio de mi carrera. Y claro, dado que es una especialización, estaría bien hacer algo que me gustara. En mi universidad no hay máster de especialización, así que no me queda otra que irme y dejar a mi familia y amigos atrás. Me iré probablemente a Madrid, ya que allí hay más oferta de másteres. ¿El problema? el precio. Algunos llegan a costar hasta 13.000€ sin contar el alojamiento, y claro, teniendo en cuenta que acabaré cobrando 900€ mensuales con suerte, supone casi 2 años para pagar un máster de 1.

Pero bueno, siempre se ha dicho que hay que formarse, y por cómo es Bolonia, sin máster no eres nadie. Habrá que pagar, y en universidades privadas, porque en las públicas se ríen de nosotros a la cara: Llevo varios meses preguntando a la UPM por el máster en Seguridad de la Información y me dicen que ya aparecerá la información en la web. Web que lleva meses desactualizada, que todavía indica un presunto máster para este enero que ya me han confirmado que se ha cancelado.

Vivo en un país de pandereta, y me voy a tener que marchar si quiero hacer algo con mi vida, o más bien, para trabajar en lo que los habitantes del país de destino no quieran. No tengo otra alternativa. Y duele, duele mucho. Aquí tengo a mi familia, a mis amigos, a todos. Tengo una vida, una rutina, y tenía unos planes de futuro. Todo eso se acabó, tendré que irme solo, lejos de todo lo que quiero solo porque me ha tocado nacer en este país que parece más un estercolero humano.

Comentarios (5)

  1. Charly

    Ufff…. hoy justo me acorde de xnova y me puse a revisar que había de nuevo (despues de años sin mirar xgproyect) y me encontré con este post.
    No tenía idea de que la siutación en España esté así pero deberías revisar que becas hay que te den para hacer las maestrías (ya sea en España o en el Extranjero) así reducis el pago de la matrícula. Hay becas que cubren hasta el 100% de la matrícula y te dan un estipendio mensual para que vivas.

    Yo soy de Argentina y cuando salío el Plan Bolonia dije “que carajo le hicieron a las ingenierías” pero como lo hizo el resto de Europa además de España supuse que estaba todo bien.

    Me quedó una duda: la idea de “evaluación continua”. Te comento acá en Argentina al menos en la uni donde estudie yo, existían materias “promocionables”, donde si vos sacabas más de 7 en todos los exámenes parciales, no rendías final o en todo caso lo rendías como un coloquio oral mucho más corto. Me extraña que en Europa no se aplique algo similar. Yo por mi parte no estoy en contra de los finales, usualmente las materias que más recuerdo son las que presente final. Pero igualmente si llegas a fin de año y tenes que rendir 6 materias a 10 entre diciembre y marzo es un infierno.

    Te comento, soy ingeniero Químico y en Argentina la situación laboral no es tán buena, pero con perseverancia conseguí trabajo de lo que quería (Investigación), así que te digo busca todas las becas que existan en tu país y aplica a las que veas que te convienen. Y si tu país te parece chico, mira al extranjero.
    No lo veas a todo malo porque si te recibis en junio, quizas tardes un tiempo en conseguir el trabajo que quieras pero es más probable que lo consigas a que no.

  2. Muchas gracias, haré lo imposible por conseguir trabajo cerca de las personas que quiero, e intentaré deducirme parte del coste del máster, pero está difícil. El país como tal está muy mal, y la sociedad pasa bastante del tema.

  3. Charly

    Un consejo revisa en Hp Jobs, acá en Argentina un familiar mio trabaja para ellos y tiene horarios flexibles y está muy bien remunerado. Salen trabajos prácticamente todas las semanas y al ser una multinacional, la experiencia que haces pesa el doble cuando querés apuntar a otro rubro.
    Haz la búsqueda por país, hay muchos puestos en casi todas partes del mundo y esa es solo una empresa.

    Arrancar con algo propio es muy difícil, no solo porque uno termina siendo el garante sino porque muchas veces el primer emprendimiento no funciona por la falta de experiencia o contactos.
    A mí conseguir mi primer trabajo me costó, antes pase de hacer de administrador, programador freelance, técnico de pc… toda experiencia que NO me servía para lo que yo quería hacer, pero peleandolá conseguí lo que buscaba.
    Nuevamente, se perseverante. Sobre becas para master, revisa los grupos de facebook que hay de becas y concursos, parece ridículo pero ahí he encontrado avisos para la fundación carolina y otras instituciones que no tienen suficiente publicidad

  4. Juanma

    Monta un partído político. Un partido que sea objetivo y sin miedo a decir las cosas. O monta una empresa en UK, como es europa, haz aquí las ventas y factura allí (aunque con el IVA de aquí). Pagarás 78 Libras para montarla y pagarás de impuestos lo que hayas generado el año anterior (se compensa por años). Monta un juego Online, cobra por paypal y forrate, por paypal no tributas en españa porque el estado no tiene constancia de que tengas ahí dinero (siempre que no lo transfieras a tu cuenta y siempre que no te compres un chalet).

    Yo estoy como tú y mi carrera tiene menos salidas que ingeniería informática, más que nada porque tu puedes montar algo por internet y ganar dinero reduciendo costes operativos, cosa que yo no.

    Suerte.

    P.d: yo he sido becario de mi universidad y no me pagaban y tenía que echar mis horas, da gracias a que en Euskadi cobráis…

  5. Lo de montar un partido político, no lo veo, más que nada porque se necesita mucho dinero para hacer el marketing necesario para llegar a suficiente gente. En cuanto a la empresa en UK, no creas que no lo he pensado, aunque siempre había preferido hacer las cosas en mi propio país y legalmente, pero se ve que es imposible.

    En cuanto a lo de montar un pequeño negocio, ojalá fuera posible, pero en la universidad no nos dan tiempo libre para dedicarlo a nada más u.u

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